Top “No es por ti… es por la vacante…”

Me estoy volviendo toda un experta en Selección de Personal, o por lo menos en lo que a la entrevista personal se refiere. No por el recientemente adquirido título de “Directora de RRHH” {máster terminado, ue! todo sea dicho}, sino más bien por la experiencia vivida en las últimas semanas.

Soy consciente de que hay candidatos de todo tipo y que, los entrevistadores han de aguantar también lo suyo. Además, las entrevistas pueden ser de mil maneras, con preguntas de todo tipo, enfocadas a mil perfiles… pero creo, que he llegado al punto de poder redactar la lista de “momentos incómodos en una entrevista de trabajo“. Aspectos que, bajo mi punto de vista, igual sería conveniente evitar para no desanimar al entrevistado {que bastante tienen los candidatos con buscar “su” empleo}.

  1. Querido/a entrevistador/a, procura que la frase “no eres lo que buscamos” no vaya seguida inmediatamente por “y qué es lo que más te motiva de trabajar con nosotros?“. En serio. Alguien a quien le acabas de dar calabazas no se limitará a dorarte la píldora acto seguido… y menos si se lo dices a los 10 minutos de haber empezado la entrevista.
  2. Vamos a ver, en qué cabeza cabe que alguien que realiza una única tarea es más productiva que otra que realiza varias? En la de mi último entrevistador! Oír “verás, la cosa es que tu puesto actual es muy polivalente. Además de lo que solicitamos, trabajas llevando a cabo más tareas. Nosotros buscamos alguien que haga una única cosa“. Sigo dándole vueltas, seguro que tiene su explicación lógica…
  3. Si viendo un CV ya habéis decidido que el candidato no reúne todos los requisitos y que será descartado… No levantéis falsas esperanzas. “Mmmm, tienes la experiencia requerida para este puesto (contabilidad). El problema es que tus estudios son de otra rama… (RRHH). El caso es que tenemos otro puesto vacante que se adecua a esos estudios (RRHH), pero tampoco serías valida, tu experiencia es de otro campo (contabilidad)…” {Estoy en el limbo??}
  4. (entrevistador/a) “El puesto es de 6 meses de prácticas“, (yo) “Y una vez finalizado el contrato de prácticas existe la posibilidad de incorporarme a la plantilla?“, (entrevistador/a) “No. rotundo“, (yo) “Bueno, si dejo mi puesto actual no será por otro temporal“, (entrevistador/a) “Entonces olvídate. No vas a encontrar nada así…” {Vaya… gracias por acabar con el entusiasmo de un plumazo. Y ahora me dirá que los Reyes Magos no existen…?

De todo se aprende…  ;)

Más vale pájaro en mano, que bueno por conocer?

Ya está, es oficial, nos volvimos locos…

Justo en el preciso momento en el que te planteas dejar un contrato estable para aceptar uno en prácticas, justo en esos segundos, puedes decir que has perdido el norte. Así que frena, coge aire y piensa en frío.

Vale, que las condiciones actuales acaban con todo tintineo posible, los meses {años} de búsqueda, pesan. La cueva oficina sin ventanas, asfixia. Las 9h diarias de trabajo no cubren ni el alquiler de un pisito cerca del lugar de trabajo. Pero eso no es motivo para retroceder.

Son factores más que propensos a dar el empujoncito. Empujoncito, si. Pero no para saltar de la olla y caer en el fuego. {Hoy va de refranes…}

Dadas las condiciones, el hecho de que aparezca una oportunidad de cambio en forma de convenio de prácticas es como un oasis en medio de este desierto de ofertas laborales! y más si aseguran convertir dicho convenio de prácticas en un contrato laboral como manda, tras seis meses. “Un CAMBIO! Empresa nueva, con responsabilidades nuevas, opciones de promoción y haciendo lo que me gusta {comunicación y organización de eventos}. Me está llamando a gritos! “… Aún y con una retribución famélica? Mmmmm, Seguro? Retrocede. Analicemos. 6 meses de prácticas?

Bueno, son seis meses cobrando menos que ahora, pero luego pasaría a tener un contrato laboral y haciendo algo que me gusta.” Seguro???

Ahí va otro dicho, “dónde dije digo, digo Diego“!! Todo puede llegar a ser pan para hoy y hambre para mañana.

Vamos a ver, que una es muy impulsiva, pero cuando se trata de futuro prefiero consultar hasta el censo si es necesario! {y con “censo” me refiero a: la almohada, supermommy, Ras, Kelsey desde el otro lado del charco…}

En mi cabeza bailaban ideas como: “Aquí no prospero. En tres años no he dado ni un paso adelante. Mucho bla bla y poco blo blo… Estructura organizativa totalmente plana, así no llego a ningún sitio. Tres años cobrando lo mismo no puede ser. Para qué me meto yo en Máster y estudios varios… He de meter el pie en sector de la comunicación y organización de eventos aunque sea empezando de 0. Cualquier cosa será mejor que esto”

Eeeeeese es el momento! Cualquier cosa? Claro que no! Ojito con el cansancio/desesperación, que nos puede hacer entrar en jardines que no nos conviene.

Ante dudas como estas, tiro de listas, de pros y contras. Analizo bien lo que realmente conviene, pido opinión externa si hace falta {los puntos de vista desde fuera siempre son bienvenidos} y, sobre todo, procuro no montarme castillos en el aire! Os suena el cuento de la lechera? Pues eso.

  1. No estoy en el paro, así que recurrir a “medidas desesperadas” no es lo propio.
  2. Aunque las condiciones laborales actuales no son un cuento de hadas {a pesar de la cueva, los orcos, los enanitos…} el salario que tengo es mayor que el de prácticas. Y con aíre no se pagan los estudios!
  3. Con mi edad, conviene dar un paso atrás así?
  4. Tiro de Máster: “El entorno es altamente cambiable. (…) Elimine de su concepción del mundo la suposición de estabilidad. Reconozca que la vida es dinámica, impredecible, aleatoria y llena de sorpresas. “. No se sabe qué puede pasar mañana. Y menos de aquí a seis meses.
  5. Recuerda: Buscas algo mejor, no otros dolores de cabeza {Lo que en forma de refrán sería “mismo perro, distinto collar”}
  6. Más vale pájaro en mano y malo conocido…

Cuándo pasó el “Networking” a ser “Notworking”?

Esta semana acudí a un evento de Networking, o por lo menos yo creía que se trataba de eso.

Todos sabemos cuál es la finalidad. Conocer y darse a conocer. Hacer contactos y ver qué se cuece fuera de tu entorno más cercano.

Teniendo en cuenta mis nuevas {vamos a llamarlas} inquietudes laborales, no me lo pensé dos veces cuando me invitaron y lo primero que hice fue encargar un buen fardo de tarjetas personales, just in case!

Gente del mundo de la organización de eventos iba a reunirse en lo que sería un pequeño cóctel en un hotel de Barcelona. No podía faltar.

Bien, pues, ahí me presenté yo con todas mis ganas y mi palique dispuesto a hacer contactos. Al entrar en el pequeño hall había ya un photocall, que daba paso al salón con su distribución de bebidas y aperitivos, en el que ya había gente pululando. Cogí aire y entré decidida: {no te arrincones, no te arrincones, no te arrincones…}

La reunión duró apenas dos horas. Dejadme que os explique mi conclusión. Visto lo visto, tal y como fueron aquellas dos horas, creo que el Networking ha adquirido otro concepto.

Yo iba convencida de que la gente interaccionaría unos con otros, intercambiando opiniones, comentarios, gustos, {tarjetas!!}… Lo único que vi fue gente lanzándose en manada hacia el jamón de jabugo o el tartar de atún.

Resulta que todos eran ya viejos conocidos superficiales. Pude comprobar que no eran amistades labradas a lo largo del tiempo, ya me entendéis. Desde luego todo atisbo de feedback brillaba por su ausencia. Nadie iba ahí ha conocer nada {excepto yo}. Iban a comer y beber de gorra! Pude ver algún que otro empresario, bien conocido en mi ambiente laboral, sentarse en las sombras con dos platos {contados} de queso y un buen gin tonic, sin moverse en todo el rato. Parecía un ratoncillo, ahí sentado mordisqueando su queso. He de reconocer que me hizo mucha gracia…

Cabezona como soy, seguía en mi empeño. Charlé con varios invitados “a qué te dedicas?“, “dónde trabajas?“, “Dale recuerdos a tus jefes!“, pero nada, ni mi nombre les interesaba y estoy segura que no retuvieron ni una palabra de las que dije. Sabes esas personas a las que les hablas y ves que están pendientes de todo lo que gira alrededor? Pues lo mismo!

Esto me dio que pensar en algo que leí en mis apuntes del máster:

En una sociedad permanentemente conectada, existe demasiada desconexión anímica. Hacemos contactos apresurados más que amigos eternos”

“Cuántos contactos en Linkedin {y ya no digamos facebook} deben de tener cada uno de los aquí presentes? Es más, estoy segura que a más de dos y tres los debo de tener yo como contactos… A cuántos se han interesado por conocer??”

Los proveedores de los aperitivos que se servían iban {por supuesto} a darse a conocer. No oí a nadie preguntar por la calidad de los productos, su elaboración, distribución… claro, con la boca llena no se habla.

Ha pasado el Networking de ser una herramienta de retroalimentación laboral a ser simplemente una forma de que los empresarios se alimenten? Tan mal está todo que se organizan eventos como excusa para comer y beber gratis?

Con esto no pretendo criticar el Networking en general. Creo que es de gran eficacia, ademas de necesario, si se organiza {y se utiliza} como se debe. En serio. He asistido a otros de menor envergadura y con mejores resultados.

A todos aquellos bien posicionados {laboralmente hablando}: no jueguen con nuestras ilusiones. Si quieren reunirse con un grupo de viejos amigos, monten una barbacoa, un cóctel o un copeo si prefieren, pero no lo llamen Networking. Mucho chismorreo, mucho postureo, mucho reptil {además de la serpiente albina y las iguanas que andaban expuestas}… Aquello era más un evento de “Notworking

Eso sí, yo salí de ahí con: 1 copa de cava + 1 gin tonic + 1 canapé + dos contactos, además de un ejemplar de la revista “organizadora” del evento.

No está mal. Creo.

Hola, encantada

La razón concreta de por qué comencé este blog, no sabría describirla. Lo que sí sé es que, poco a poco, ha ido cogiendo forma y sentido. Forma de ventana, hacia más allá de mi entorno. Sentido, el del “oído”, el de hacerme escuchar “ESTOY AQUÍ!”

Puede que te suene. Soy esa misma que te has cruzado por Infojobs, Linkedin, empresas de selección, CV en PDF, mails… pero que ha pasado desapercibida y cuyo “perfil” has perdido entre cascadas de conocimientos, experiencias, títulos, etiquetas y categorías.

Hola, mi nombre es Montse. Esa soy yo.

Vivo felizmente enamorada a lomos de una moto, en Barcelona. Me encanta viajar y descubrir sitios nuevos. Relacionarme con todo el mundo y conocer gente nueva, hasta en la parada del autobús, ya sea en castellano, inglés o catalán.

Mi curiosidad no tiene límites. Estudié Historia del Arte, queriendo saber más sobre las pirámides, Dante, el Renacimiento, “El mito de la caverna“, los impresionistas, Roma, Grecia y el David de Miguel Ángel. Me diplomé en Ciencias Empresariales y descubrí el mundo de los RRHH, lo que me llevó a estudiar un Máster.

Si consultas un Eneagrama, verás que 4 = Yo. Creativa, sentimental, romántica empedernida, original y diferente, hipersensible, intuitiva, sincera, perfeccionista hasta el detalle…

Muchos dicen, o se empeñan en hacernos creer, que es época de verlo todo “oscurotirandoanegro”, pero yo imagino todo con mucha luz, en tonos blancos.

Me apasiona el mundo de la organización. Organizada desde que nací, es algo instintivo, hasta el punto de querer dedicarme a ello. No puedo evitarlo. Siempre me veo, sin quererlo, organizando encuentros, fiestas, cumpleaños… Llevo más de media vida diseñando mi concepto de boda ideal! Sueño con montar mi negocio entorno a ello.

Mi ilusión es trabajar formando parte de un equipo de creativos y recorrer las calles de Barcelona sobre mis tacones, mostrando mis ideas de eventos y creaciones. Aunque actualmente mi creatividad trabaja nueve horas diarias en una oficina, frente a un ordenador, y lidiando con mi lado contable, frente a facturas y proveedores.

En esta nueva etapa, me he marcado tres metas. A corto plazo {a lo mucho unos meses} terminar mi máster en Dirección de RRHH. A medio plazo dedicarme al mundo de los eventos y la creatividad, o cómo yo digo “quiero ahorrar tiempo a los demás“. A largo plazo me veo organizando bajo la firma de mi propia empresa. Con una oficina bien distribuida, en un amplio piso de “L’Eixample” {Desde que vi las oficinas/casa en Holanda, no me lo puedo sacar de la cabeza}

Me reconoces ya? Soy esa que encaja en tu perfil vacío…

Finales de Agosto, principios de Optimismo

Soy la única a la que le entusiasma que las vacaciones hayan terminado? Venga! seguro que hay alguien más. Pensadlo bien.

Se acabó el calor sofocante, ya no tenemos la obligación de “fichar” cada día en primera linea de playa para que nuestro bronceado sea tres tonos más alto que el del resto, podemos volver a la rutina de ir al gym una vez por semana {o ninguna! qué leches…}, esa ansiedad de estar sin hacer nada… No os han recibido, en la oficina, cantando a coro “Te echado de menos, todo este tiempo he pensado en tu sonrisa y tu forma de caminar. Te echado de menos, he soñado el momento de verte aquí a mi lado dejándote llevar…“?? No??

Ahora es cuando empieza lo mejor! Quién dijo rutina? Es el inicio de lo nuevo. Los Septiembres son los nuevos Diciembres. Este año será diferente. Surgirán nuevas responsabilidades {y si no surgen ya me encargaré de buscarlas} Entrar en las tiendas con la nueva colección otoño-invierno. Toca vivir nuevas experiencias y aplicar las ya vividas. Enfundarse la botas de agua nuevas. Ver hacia dónde va todo lo que dejamos en stand by durante el verano. En otoño todo está más bonito. Asimilar retos nuevos. Ir con más calma, que el sprint ya nos lo pegamos. Ahora hay que poner en práctica los nuevos conocimientos. Respirar, sentir, vivir, observar, asimilar, compartir.

Este año será distinto! Los 29 serán mejor que los 28. Terminaré el Máster. Encontraré mi hueco en RRHH. Aprenderé cosas nuevas. Este año, los domingos lluviosos serán lo contrario a deprimentes. Las navidades están a la vuelta de la esquina. En casa se harán más panellets que el año pasado y las pelis se verán con manta para dos.”

Nadie más se anima?

LadyLuck,

Si Maslow levantase la cabeza, cogería la baja por depresión!

Lo reconozco, soy algo ambiciosa –en el buen sentido de la palabra. Pero últimamente creo que se me va… y si a esto le sumamos mi carácter impulsivo e impaciente –éste último lo he descubierto recientemente-, puede resultar una combinación algo estresante.

Incluso antes de comenzar mis estudios de RRHH, Maslow ya me despertaba cierto interés. Pero es que, desde hace un tiempo, estoy que me sale la dichosa pirámide de necesidades por las orejas!! La tengo tan alborotada, que ha pasado de pirámide a Tetrix.

Según su teoría, todos sentimos la impetuosa necesidad de amortizar  nuestro potencial al 100%, para llegar así a la autorrealización – Ahaaaa!!

Partiendo de la base de que siento que mi potencial está menos exprimido que una piedra, que tengo el reloj biológico atravesado en la garganta, la cumbre de mis expectativas laborales no encaja con mi ritmo de escalada, se me escurren los planes de futuro entre las manos…

Todos tenemos nuestros planes, nuestros objetivos, alguna pauta a seguir. Yo tengo mi camino de baldosas amarillas. Hasta hace unos años, creía que estaba bien “alicatado”: Terminar los estudios, encontrar un trabajo, independencia familiar y dejar que la vida fuese siguiendo su curso, con sus más y sus menos. Ay, angelito… Qué ingenua es una a sus 26 añitos.

Estudios terminados, trabajo encontrado, independencia conseguida. Con lo que no contaba era con encontrar la ambición que dejé aparcada “hasta nuevo aviso”.

Querido “Masly”, deja que te ponga al día: no sé en tu época, pero aquí y ahora, en el siglo XXI, la autorrealización no existe! siempre vamos a querer más!! Pide 2, que en cuanto los tengas pedirás 4 y estarás pensando ya en conseguir 7…

Así, mi jerarquía adquiría una nueva dimensión:

–  Terminados los estudios, para qué conformarse sólo con una diplomatura. El saber no ocupa lugar. Soy una persona muy curiosa y no me conformo con una simple introducción, así que decidí estudiar un máster en dirección de RRHH -y luego ya veremos qué más!“.

– El máster no hizo más que subir las apuestas, y habiendo encontrado trabajo reescribí “ascender, aprender, adquirir responsabilidades y llegar a la cima de algún cargo“. Quiero aplicar mis conocimientos y aptitudes, pero no me conformo con cualquier cosa, quiero poder hacerlo a lo grande!

– Cierta crisis no económica hizo que la “independencia familiar” se convirtiera en “volver a ser una más de mi familia numerosa, para volver a independizarme“. Vuelvo a estar en el punto de arranque. Busca, busca, busca… exprime, exprime, exprime…

– y lo de “dejar que mi vida siga su curso“… bueno, eso se mantiene igual. Con un pequeño matiz. Ahora soy consciente de que no es SU curso lo que sigue, sino el que ve marcado por todo su entorno. He decidido olvidarme de ceñirme a mis planes. Mejor guiarme por unas directrices –más que nada para no perder el rumbo. Porque la vida no sigue únicamente la dirección que un@ marca, también el que otros factores externos le dejan seguir. Es como pretender ganar un triatlón con una bicicleta estática. Por mucho que des de ti pedaleando, de nada sirve si lo demás no acompaña.

Solución? Baja de la bici y coge la apropiada! Las cosas no son fáciles, pero tampoco imposibles. PACIENCIA es la palabra mágica. Además, sin un poco de emoción… no sería todo muy aburrido??

Lalaland no se construyó en dos días!