La cruda realidad

Llevo toda la semana acordándome de mi amiga Aventurer@ Sentimental. Resulta que he descubierto {muy a mi pesar} que la prueba irrefutable de que estamos enamorados es, no sólo escuchar tres canciones seguidas de Pablo Alborán, sino además, cantarlas a grito pelao‘ desde el minuto 1!!

Y yo me pregunto: “quenecesidá?!”. En mi defensa diré que sólo ha pasado una vez, mientras trabajaba {estar sola en la oficina a veces hace desvariar…}, que fue inconscientemente y sin reconocerme tras descubrirme. Pero, aún y así… “quenecesidá???”

Qué ha pasado con mis batallas contra las canciones ñoñas a guitarra? Yo, que siempre he sido más de “How dare you say that my behavior is unacceptable”

Estoy mutando? Estoy mutando!

Yo, que iba al gym cuatro veces {mínimo} por semana, en vez de dos. Que cuando me compraba algún vestido, la única duda que podía tener era: “gustará?”, en vez de: LE gustará?”. Que era de Kenzo, en vez de Carolina Herrera. Que los domingos madrugaba para ir a la playa con mi perro, en vez de quedarme en la cama viendo programas tipo “mira como he decorado mi casa mega-grande y super-estupenda“… pequeñeces si lo comparamos con mis duetos junto a Pablo Lloricarán.

No entra en mis planes llegar al nivel de novialapa {24h/día, 7días/semana} pero, por favor, que alguien me tire un cubo de agua helada si digo que no a una Ladies Night!

Aaaaaaarg que mal nos sienta el amor a algunas… y lo bien que nos sienta!!! :D

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